La mecedora se batía contra el viento
mientras la gente moría de soledad. Calles infectadas de sueños
muertos que pisar día a día. El camino de baldosas amarillas me
había llenado los pies de ampollas, y la esperanza cada vez se
parece más a un amigo que se ha ido lejos, al distanciamiento entre
carta y carta y a la velocidad del olvido al que está condenado. Con
los bolsillos llenos de piedras seguimos caminando río arriba hacia
el nacimiento de la vida. Todo encaja cuando giras la cabeza y miras
hacia atrás sin temer al vértice que ineludiblemente te cojera por
sorpresa y solo, siempre solo. “El sufrimiento, ¿valió la pena?”
Recitaba su esquela.
martes, 23 de abril de 2013
domingo, 21 de abril de 2013
sin razón aparente
Achicando emociones de mi
corazón que se hunde y enviando pensamientos a la papelera de
reciclaje. Demostrar sensatez determina una violencia tan inequívoca
como el hedor que desprende mi despensa de inquietudes. El perímetro
me va cercando hacia el punto de vista absoluto de la nada. Todas las
piezas encajan en mi mirada cuando camino de espaldas a la espera de
un vértice tan seguro como inesperado. Me gustaría escribir acerca
de la alegría, pero ya hace tiempo que no responde a mis cartas, y
su rostro se va borrando de mi mente. No tomo una postura, soy
empujado por unas circunstancias que se me caen de las manos como a
un malabarista ciego. Lucho por vivir, eso es lo único que sé, ser
feliz debe ser la hostia. Mas sigo corriendo, y no me pienso parar
hasta que agote mi cupo de sentimientos.
viernes, 19 de abril de 2013
El laberinto de la insatisfacción.
Aún hay esperanza, aún
hay esperanza, se repite a medida que avanza en la oscuridad de un
océano sin ningún punto al que aferrarse. Perdida en la inmensidad
de una mirada a ninguna parte. La resistencia de un alma apunto de
romperse grita “basta”. Un colapso de inquietudes friccionando
sus cuerpos desnudos. La vida se está quedando corta para cubrir el
vacío que sostiene mi posibilidad. Corriendo por una ciudad vacía
busco mi lugar mientras el paso del tiempo me va cercando. El bizco
juega con su canica del suerte. Atrapados en una tela de araña y si
no te gusta cambias el fondo de escritorio. El fuego ahuyenta a las
fieras hasta que el sueño me alcance.
Toque de queda.
La impresión en una retina muerta me
recuerda el imperativo de seguir en la brecha, luchando por postergar
la inquietante respuesta que no nos dará tiempo más que retener
eternamente como una fotografía, estática, inerte en nuestra
conciencia muerta. Soy el resultado del tiempo y probablemente si
existiera dios me odiaría.
Cuanta mierda he de tragar hasta que me
coronen. Escribo al polvo que se llevará el viento,
irremediablemente. Me gusta alienarme de mi mismo, eso me da
perspectiva, y sí, la palabra es EXTRAPOLAR. ¿Me concederás el
baile bruja del Norte? “Maldita Dulzura” La belleza de un mundo
que te hiere con frialdad. Que no te merece.
Al hundir mi cabeza en este asqueroso
water comprendo que este no es mi lugar favorito. Así que intento
sacarle punta al lápiz. Cuando disparo, soy un montón de metralla
casera. Piratas al acecho, sospechas en cada esquina, el mundo de la
información. Tanto sabes, tanto vales. Esta canción es cojonuda.
Me encanta cuando juntos le damos
calidad al mundo. Ahora voy a tomar mi dosis legal de clonazepam con
un zumito de piña. Voy a ver si hay una cerveza. El invierno ha
pasado de nuevo y me encantan las conversaciones de los bares entres
los hombres. Soy mediterráneo. “Me gusta el juego y el vino, tengo
alma de marinero.” Mi perro me mira absorto como hablo solo con mi
ordenador. Mi pequeño mundo a tiempo parcial.
domingo, 14 de abril de 2013
Las variaciones del talento desafortunado de un líder o Componer anestesiado.
El tiempo se cernía
sobre mí con la misma brutalidad que me arrebataban los recuerdos,
como siempre, en mitad de un sueño que medio se insinuaba como una
realidad oscura y difícil de alcanzar. Supervivencia instintiva en
mitad del infierno del espejo. Alicia siempre corre unos metros por
delante de mí y los dos perseguimos a ese maldito conejo del reloj.
Pero nada cambiara mi mundo. Esta estática presencia que me hace
sombra suplica que la libere. Impíamente la maltrato, ¿y qué
consigo a cambio? Una eterna agonía que utilizo de excusa. Esta se
la dedico a la gente que me quiere mal. Piedras en el camino que he
de traspasar. El predicador se ha suicidado, hoy no hay misa ladies
and gentlemen, así que el bar más cercano está en la portería de
al lado. Necesito comprender más. Voy a poner otra canción.
Yann Tiersen - "Another Shore"
La gente no deja de
sorprenderme, sobretodo a medida que se agudizan las circunstancias
externas. La gente muta, cambia, se transforma. El mundo pierde color
y yo lucho por darle calidad. Ocultar pensamientos, juego de niños
inquietos por el sonido de las bombas al caer sobre su pueblo. El
olvido atenaza mi día a día con la amenaza de ser el definitivo. Y
aún así consumo las dudas como si fueran parte del pasado. ¿Otra
canción?
La tristeza a veces es
tan agradable para los masocas como yo. Nos hace sentir vivos. Me
encanta. Me voy a ver una peli. Si podéis descargárosla por
torrent. Synecdoche, New York.
Nanit
sábado, 6 de abril de 2013
el eco de Lázaro
Cansado de utilizar el
mismo latiguillo en cada y una de mis emociones, guardo la sombrilla
y dejo la playa desierta, desenmascarando al horizonte que no cansa
de insinuar un miedo enfermizo, mitad tierra, mitad aire. Chasqueo
los dedos al ritmo que marca mi corazón y me adentro en la
complejidad de lo absurdo, en un mundo de cristal cargado de la
resonancia de millones de manos ocultas a la espalda que van
chasqueando los dedos, constantemente, de principio a fin, sin
detenerse, pero por una vez solamente. Colgado de mis manecillas me
dedico a bromear con unas prostitutas mientras nos pasamos la pipa en
algún rincón de la noche. Alguien me susurró al oído que
intentaron encontrar la madre en mi cadáver y sólo hallaron un
silencio frío que hizo desaparecer al momento. Como no hago caso a
rumores, me echo a reír y mis carcajadas cubren con su manto de
indiferencia el cementerio cercano. Alguien llamó a una ambulancia,
mientras un chico intentaba volver de Oz, con los bolsillos vacíos,
como un eco que intenta devolver a la nada su silencio. Lázaro, hay
días en los que sería mejor no levantarse.
miércoles, 3 de abril de 2013
¿Quién recuerda Algo Salvaje?
Nos poníamos hasta el
culo y el tiempo galopaba a lomos de la lujuria, bendita lujuria.
Siempre de antro en antro compartiendo el mundo. Mirar hacia atrás
una locura cuando aún queda un por delante. Quiero ver las fotos de
todo el ritual de nuevo flotar por mi mente, como segundos meciendo
una inercia traicionera. El secreto de todo paso es haber dado el
anterior y tener fe en el que hay un siguiente. Brillar con
intensidad, ante todo brillar con el fulgor de una estrella muerta.
Prepárate Charlie. Dotemos de un poco de calidad al objeto y
llenémonos de sueños. Básicamente huyendo de Pleasentville
perseguidos por el peso de lo innecesario. Concédeme este baile
Peggy Sue. Me estoy fundiendo el dinero de la empresa. Sea la que
sea. Desde aquí oigo el rumor del mar maldecir mi nombre. Pero esta
noche elevo las alas para volar por el vértice del tiempo, tal vez
he aprendido a detenerlo. ¿Quién sabe? Yo no he sido. La venganza
de los perdedores fue cobrando credibilidad. Es el precio de mi
gemido lo que vacía tu deseo. El paso del tiempo da peso a mis
heridas y boicotea mis proyectos. Y ayer te mordía el cuello. El
terror encumbra mis mentiras. Y hoy me acuerdo de Algo Salvaje.
martes, 2 de abril de 2013
El perro del museo oncológico.
![]() |
Roger - by Josu Sein |
Una mujer paseaba a su
perro por los jardines del museo oncológico mientras yo rebuscaba en
los bolsillos mi dosis de clonazepam. El mundo se tornaba extraño
mientras el sujeto se iba adjetivando a medida que al rey le mermaba
las fuerzas una reina enloquecida. Los espasmos desnudaban el cuerpo
del delito mientras ponía el culo en pompa en la ingravidez del
virus interplanetario. Diminutos seres correteaban por mis pies
desflorando sombras de paisajes aún por conocer. Y las pautas se
desincronizaban en la vulgaridad de los días que no volverían a ser
después. Se desbocaba la verborrea de un insulso mimo que trataba de
centrarse en la soga que lo esperaba. Frases cogidas al azar del cubo
de la basura por una mano inocente. ¿Qué esperabas? La grandeza de
lo inconcebible se vino abajo cuando tropecé con mi sombra, por
suerte me pidió disculpas, que por supuesto no acepté. Es demasiado
tarde para recordar la sed... mientras compro sales de baño por
internet.
lunes, 1 de abril de 2013
Mensajes al vacío.
Ayer a medianoche me
sorprendí a mí mismo enviando mensajes al vacío, mientras, miraba la luna. Silencios inacabables llenaban mi alma de una pulcritud
escénica que rozaba la tristeza, mientras, la música sonaba.
Sentencias cumplidas hilvanaban el pasado de una sociedad caduca que
tocaba a su fin, mientras, la gente cerraba los ojos. Vértices de un
sueño que se unen para completar la letanía de una esperanza que
muere, mientras, la persiana se levantaba. El arte de la
incomprensión se extendía entre la diversidad tiñendo de rojo las
mentes, mientras, las figuras dejaban de encajar. Las payasadas
dejaron de tener gracia para unos niños que mostraban colmillos de
acero, mientras, el enano se disfrazaba de forzudo. Las apuestas
subían en mi contra, mientras, escribía este texto.
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